El espejo, ¿Realmente que refleja ?

¿Es nuestro amigo o enemigo?

Nos detenemos en frente de él con ganas de ver una imagen agradable para nosotros, una imagen que según es una forma aceptable, de vernos con gusto, de vernos y sentirnos bien, pero muy pocas veces aceptamos lo que el reflejo del simple cristal nos da, nos miramos de frente, de lado, de espalda y ¿De verdad nos gusta lo que vemos?

¿Él nos refleja nuestros avances o lo que aún queremos corregir? Nos miramos cada día, cada instante que pasamos al frente de él sin darnos cuenta que nos obsesionamos por la apariencia que deseamos ver reflejada.

¿Qué ves cuando te ves?

Sea bueno o malo siempre nos enfocamos en lo que aún no hemos podido cambiar, en lo que aún para nosotros es defecto y nos vemos y nos seguimos juzgando sin pararnos y pensar pero ¿Si tanto me disgusta porque no lo cambio? ¿Por qué lo sigo viendo como un problema y no busco la solución?.

No debemos culpar a la comida por hacernos engordar, o a las salidas con amigos o familiares por hacernos salir de las odiadas “dietas”, no podemos justificarnos detrás de un “por esto estoy así” cuando es nuestra responsabilidad tener el cuerpo que tenemos así como también lo es querer alcanzar el cuerpo que deseamos. El espejo solo te refleja lo que tienes ahora, pero no determina lo que serás siempre, tú puedes cambiar esa imagen, puedes todos los días mirarte y decirte; ¡YA NO ME GUSTA ESTO Y LO CAMBIARÉ!
Con determinación, constancia y mucho amor puedes hacer que el espejo sea tu amigo, que en lugar de mirar y buscar críticas te mires y te sientas una persona orgullosa de lo que has logrado y avanzado, luego pensar en lo que te falta por lograr, que cuando te mires puedas ver en ti una persona con determinación y fuerza que entiende que no es fácil, pero no es imposible.

Dejemos de mirarnos en el espejo y juzgarnos. Dejemos de ser tan duros con lo que hoy somos y empecemos a mirarnos con admiración, empecemos agradecernos por lo que hoy tenemos, por lo que trabajaremos para ser en un futuro.

Ya es hora de agradecerle al espejo por lo que ves.

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